Para optimizar la curación dental y de otro tipo, y en un esfuerzo por remediar deficiencias nutricionales anteriores (sí, incluso las que podamos haber tenido cuando nos estábamos desarrollando en el vientre materno, ver en inglés Minerals and Trace Elements o Minerais e oligoelementos en portugués), parece aconsejable seguir una dieta rica en minerales y alimentos cultivados en forma orgánica[1], incluyendo con regularidad algas y melaza como extraordinarios “suplementos” naturales.

Y, ya que estamos, la ventaja de usar alimentos en lugar de suplementos minerales aislados para agregar minerales al cuerpo tiene dos ventajas. Una es el equilibrio de los elementos contenidos en los alimentos. Si bien consumir minerales y oligoelementos puede ser de ayuda, puede ser que se consuma en exceso alguna cosa buena pero, como estos elementos tienden a competir unos con otros, creando a su vez una deficiencia de otro elemento vital por el consumo excesivo de uno en especial.

La otra ventaja es la biodisponibilidad, que es en suma el hecho de que el cuerpo puede emplear solamente o hacer un mejor uso de los minerales que se le proveen en forma “orgánica”[2]. (De hecho, a menudo hay una tercera ventaja, relacionada con el hecho de que los alimentos son más baratos que los suplementos fabricados por el hombre).

Nota: para ayudar a sus dientes y huesos, haga un uso adecuado del rico contenido mineral ofrecido por los siguientes alimentos, asegúrese de que ingiere suficiente cantidad de vitamina D, A y K2 (en inglés) o K2 (en portugués) (tres vitaminas liposolubles, cuya acción sinérgica [o sea que colaboran entre sí] en la utilización de minerales, está demostrada).

La melaza orgánica: una abundante fuente de minerales alcalinizadores.

La melaza orgánica es una gran fuente de minerales y oligoelementos (hay que asegurarse de comprarlos orgánicos para evitar pesticidas y otros elementos nocivos; de no ser posible, por lo menos hay que tratar de usar los no sulfurados).

Al parecer el alto contenido mineral se debe a la gran profundidad que alcanzan las raíces en la tierra. Además, su espectro mineral es especialmente rico en minerales alcalinizadores como calcio, magnesio, potasio y hierro, ayudando de esa forma a contrarrestar las condiciones de acidez que parecen ser el origen de muchos problemas físicos, inclusive las caries dentales.[3] De hecho, podría decirse que al comer melaza, se le está dando al cuerpo lo que se le niega al comer azúcar y alimentos procesados.

Considerando la importancia de los minerales y oligoelementos, no es para sorprenderse de que a la melaza se le atribuyan numerosas propiedades, entre ellas el ayudar a mantener el color de los cabellos oscuros o devolverles su color original.

Los precios en mi experiencia varían bastante, pero buscando (por ejemplo en internet), se puede encontrar melaza de calidad a precios económicos.

Consejos sobre cómo incorporar melaza a su dieta.

Personalmente, uso la melaza de dos formas para hacer snacks muy ricos:

  • mezclarla con leche (inclusive de soja, arroz, almendras, avena y otros frutos secos u otras leches vegetarianas o de origen no animal), tanto el color como el sabor me recuerdan al del cacao (se le puede agregar vainilla, pero en mi opinión así no más ya tiene muy buen sabor).
  • comerla con yogur (agregando tal vez miel u otro endulzante, sobre todo el azúcar de xilitol, que inhibe las caries).

Otras sugerencias

  • emplear la melaza para hornear galletas
  • consumirla con zumo (jugo) de lima
  • disolverla en agua caliente y enfriarla para tomarla como refresco
  • o, lo más simple, tomar en ayunas una o dos cucharadas disueltas en agua.

Si se buscan recetas con melaza, se encuentran otras combinaciones, como en galletas (p. ej. de jengibre), tortas, té (o mezclada con agua caliente), añadida al café en lugar de azúcar (si se toma café, claro), en smoothies, con porotos (frijoles) horneados, mantequilla de maní, untada en tostadas o cruasanes (bollos, medialunas), con fruta, etc. Por supuesto, ¡también se puede simplemente experimentar![4]

Para sacarle el gusto amargo que tiene la melaza, se la puede mezclar con otros endulzantes, por ejemplo 50% de melaza y 50% de miel, algo menos saludable para los dientes, pero por otra parte parece que la melaza previene la cristalización de la miel o por lo menos la detiene. También se la puede mezclar con cualquier azúcar apta para los dientes [ver en Inglés tooth-friendly sugars] que no tenga un dejo amargo.

Algas: la fuente más rica pero a su vez económica de minerales y oligoelementos asimilables que hay en el planeta.

Las distintas variedades de algas constituyen un alimento natural muy utilizado sobre todo en la cocina japonesa. Es parte importante de la dieta macrobiótica, a la que se atribuyen numerosos beneficios para la salud y en distintos tipos de curaciones, inclusive en casos de cáncer[5].

A pesar de ser baratas y de su completo contenido de los minerales y oligoelementos que se encuentran en el océano y de ser la mayor fuente de minerales asimilables (disponibles en forma biológica), por lo menos en su estado crudo (por lo que las recomiendo sumamente), pueden contener metales pesados (las algas se usan como bioindicador de la contaminación con metales pesados, debido a su demostrada capacidad de acumular metales pesados en las paredes celulares). De modo que, al comprarlas, no está de más averiguar su origen.

Otro aspecto no menos importante es que el contenido de yodina de las algas ayuda a desintoxicar el cuerpo de flúor, bromo, cloro (todos hálidos tóxicos) y parece que hasta de mercurio. (A la yodina se le atribuyen propiedades anticancerígenas y de prevención del cáncer. Para más datos ver - en Inglés - aquí.)

Las algas se consiguen en cualquier negocio de comida natural. También se puede comprar en negocios chinos y de alimentación especializados. Me han advertido, sin embargo (una compañía proveedora de algas a tiendas naturistas), que las algas de negocios chinos o de alimentos similares podrían no ser seguras porque no hacen controles de calidad de los niveles de contaminación por metales pesados.

(Sin embargo, creo que la contaminación permanente con metales pesados que provoca el llevar constantemente obturaciones de metal – sobre todo amalgamas de mercurio – en la boca es una cuestión mucho más importante.[6])

Testimonio sobre la curación de caries con algas

“Cuando vivía en Grand Manan comía mucho un alga llamada Dulse (recolectada de forma sostenible en una pequeña isla en el medio de la Bahía de Fundy) y mis dientes estaban perfectos, sin una carie… pero desde que me mudé y mi reserva de Dulse se agotó, las caries volvieron.”

El alga Dulse (Palmaria palmata) tiene un sabor más suave que otros tipos de alga. Otra alga roja que puede usarse es la llamada Nori (de la especie Porphyra), que se encuentra con mayor facilidad en el comercio y tiene un sabor más agradable (al menos para mis papilas gustativas).

Más consejos para incorporar las algas a su alimentación

1) Compre las algas más “limpias” que pueda, tritúrelas en un molinillo o procesadora hasta obtener un polvo negruzco y póngalo en un salero u otro recipiente, mezclándolo con sal marina. Use esta mezcla como usaría normalmente otro tipo de sal (en caso de que usted utilice sal, de lo contrario, emplee el polvo de algas directamente como un condimento para adicionar a diario minerales y oligoelementos).

2) Para disponer de minerales con una mayor asimilabilidad por parte del cuerpo humano, se puede probar algas procesadas en crudo.

3) A veces agrego algas con apariencia de fideos espaguetis (la que más compro todavía tiene adherida la sal marina natural) a platos fríos de pasta o la mezclo con verduras crudas y papas hervidas cocinadas con la cáscara.

4) También se pueden mezclar pequeñas cantidades de algas suaves sin sal, por ejemplo el tipo Nori, junto con sabrosos alimentos dulces (a base de fruta, etc.) en un procesador de cocina. Enriquecen la preparación, pero prácticamente no alteran el sabor.

5) Se puede encontrar numerosas recetas con algas en los libros de cocina macrobiótica, al igual que explorando la cocina japonesa. Una vez comí fideos con algas Hijiki y un aderezo hecho de la mezcla de tamari (salsa de soja) con tahini (manteca de sésamo) que me pareció absolutamente delicioso.

6) Una idea extra: se puede pulverizar las algas en un procesador, mezclando luego con melaza. Se toma una cucharadita de té o una cucharada (según el gusto) como suplemento alimentario. También se puede servir la mezcla en un vaso de agua y beberla (o “disfrazarla” en un smoothie, etc.).

7) Si realmente las algas le resultan “intragables”, una alternativa es molerlas muy fino y encapsularlas. Se puede hacer de forma relativamente fácil con un encapsulador. Si usted compra esto a través de los enlaces de Amazon en nuestro sitio Healing Teeth Naturally, ayudará también a nuestro sitio humanitario sin costo adicional. Ver Support this site [Colabore con este sitio].

Cáscaras de huevo

Trituradas o pulverizadas parecen influir de forma positiva en casos de caries (ver los resultados obtenidos en ratas mencionados en Dentinal fluid transport - revolutionary theory of natural caries resistance and cariogenesis [El transporte de fluido dentinal-una revolucionaria teoría sobre la resistencia natural a las caries y la cariogénesis] - enlace a la página en portugués aqui).

De hecho, hay un artículo que circula en internet y sostiene que el uso interno de cáscaras de huevo orgánicas combinadas con raíz de consuelda para enjuagues bucales ayuda al recrecimiento de los dientes.[7]

Hay dos formas de ingerir las cáscaras de huevo.
A) simplemente molidas o B) disueltas en jugo de limón. El método B, al parecer, le permite al organismo una mejor absorción de los minerales contenidos en las cáscaras, gracias a la acción del limón sobre los minerales.

Problema ético sobre las cáscaras de huevo

Hay un gran problema ético sobre las cáscaras de huevo, motivo por el cual no compro huevos. A continuación se mencionan las principales razones:

En la producción industrial de huevos (de donde proviene la mayoría de los huevos actualmente), los pollitos machos son gaseados, sofocados, aplastadas o triturados sin ninguna anestesia enseguida después de romper el cascarón porque no son económicamente útiles (no ponen huevos y no crecen lo suficiente como pollos de carne-engorde).

Esto significa que aproximadamente uno de cada dos pollos, lo que suma millones de pollos al año, padecen una muerte horrible. Al final, la misma práctica predomina en la producción orgánica de huevos. (Personalmente lo he verificado con la Federación Alemana Démeter, de agricultura biodinámica, es la marca orgánica con los estándares más alto, pero como se puede ver, hace negocios de la misma forma en lo que hace a la producción de huevos.

Si se desea agregar cáscara de huevo a la dieta, sin participar en la crueldad para con los animales, veo tres opciones.

  • Criar las propias gallinas sin crueldad.
  • Pedirles a los amigos que siguen consumiendo huevos que le guarden las cáscaras a usted.
  • Buscar y rescatar huevos desechados. Aunque resulte sorprendente, los huevos están entre los alimentos más desechados en la basura de los supermercados. ¿La razón? Cuando un huevo de una caja se daña (aún ligeramente), en lugar de venderlos de a uno, se descarta toda la caja, porque es la forma más económica de proceder, y la comida se ve como una mercadería más (en lugar de considerarse un elemento que salva o mejora la vida, como debería ser). En total, alrededor de la mitad de la producción de alimentos del mundo occidental termina en los contenedores de desperdicios (ver en inglés www.tristramstuart.co.uk/FoodWasteFacts.html y http://freegan.info/) mientras nuestros hermanos y hermanas en otras partes del mundo se mueren de hambre y enfermedades relacionadas, al ritmo de uno cada pocos segundos.

Por último, pero no menos importante: asegúrese de asimilar adecuadamente su comida.

Sin una digestión adecuada y completa, no importa cuán nutritiva sea su dieta, poco o nada llegará realmente a sus células. Para asimilar adecuadamente los alimentos, inclusive los minerales y vitaminas que contienen, el aparato digestivo tiene que producir suficiente ácido hidroclorídrico, como también enzimas digestivos.

Las molestias intestinales, como los gases o el estreñimiento son signo de que no se está asimilando bien la comida. Hay varias formas de combatir con éxito la indigestión/mala digestión, incluso con el uso de hierbas.[8]

Notas al pie

1 al eliminar o reducir los alimentos que requieren precaución en cuanto a los dientes (ver Foods to handle with caution for the sake of your teeth) o Alimentos & bebidas que podem estragar seus dentes (e como minimizar o dano).

2 Para más explicaciones, ver por ejemplo: Bioavailability: the science behind “live” and “dead” minerals [Biodisponibilidad: la ciencia detrás de los minerales “vivos” y “muertos”].

3 Consultar el brillante trabajo del dr. Herbert Shelton sobre las caries causadas por un desequilibrio en el metabolismo del calcio (ver en inglés Dr. Herbert Shelton on the true causes of tooth decay o en portugués Dr. Shelton sobre as verdadeiras causas da cárie dentária).

4 Una precaución para los pacientes que sufren de hemocromatosis: no consumir melaza si se sufre de esta rara condición de “exceso de hierro”.

5 Consultar, por ejemplo On macrobiotics & cancer healing [Sobre la macrobiótica y la curación del cáncer].

6 Más en On the dangers of amalgam fillings [Sobre los peligros de las amalgamas] y toda la sección de Dental fillings [Obturaciones dentales] - enlace alternativo en portugués aqui.

7 Más sobre la consuelda en Toothpaste Alternatives: Healthier ways to brush your teeth [Alternativas al dentífrico: formas más sanas de cepillar sus dientes] (buscar "Comfrey root [Symphytum officinale radix] [Raíz de consuelda {Symphytum officinale radix}])" - enlace alternativo en portugués aqui.

8 Más en On food & supplement absorption, intestinal flora, cancer and immune system: it’s not what you ingest, but what your cells actually absorb [La absorción de alimentos y suplementos, la flora intestinal, el cáncer y el sistema inmunológico: no es lo que usted ingiere, sino lo que absorbe adecuadamente].

Curación natural de los dientes