En su libro escribe sobre la autocuración de un melanoma maligno[3], Jaquie Davison nos cuenta en resumidas cuentas sobre cómo después de adoptar la estricta terapia de Gerson en un intento de salvar su vida, experimentó casos de extraordinaria recuperación dental.

¿Qué es la terapia de Gerson?

Esta terapia lleva el nombre de su creador, el dr. Max Gerson, y se basa en la alimentación y la desintoxicación para tratar el cáncer y otras enfermedades degenerativas. Consiste en eliminar todos los alimentos “desvitalizados”, en la ingestión de jugos (zumos) orgánicos recién exprimidos, frecuentes enemas de café para ayudar a desintoxicar el hígado y (en la época de la curación de Jaquie Davison) hígado fresco crudo.[1]

Entre otras cosas, este tipo de dieta provee de grandes cantidades de vitamina D, C y A, importantes para los dientes, y además ayuda a alcalinizar y desintoxicar el cuerpo.

La curación dental de Jaquie Davison.

Jaquie tenía varias amalgamas e incluso una prótesis parcial de metal en la boca. A poco de comenzar con el régimen de Gerson, la boca comenzó a reaccionar en forma violenta contra la prótesis y las amalgamas, de modo que tuvo que sacárselas mientras atravesaba una crisis de desintoxicación con fiebre.[4]

La muela que sostenía la prótesis tenía una caries que ella no había hecho arreglar, porque le preocupaba el efecto de la anestesia que seguramente usaría el dentista. La muela comenzó a comportarse en forma “extraña”, creándole un malestar en la zona.

Una revisión en detalle descubrió un pedazo de esmalte que parecía ser otro diente en crecimiento. Durante un episodio especialmente molesto, se refregó el diente con una toalla de papel y se le salió un pedazo grande con un agujero marrón.

Pronto Jaquie descubrió que la parte cariada del diente había sido empujada por el nuevo esmalte que había crecido, dejando en su lugar un diente perfectamente normal.

Otro diente en el mismo lado de la boca, pero en la mandíbula, se lo habían trabajado con el torno cinco años antes y después se había puesto negro[2]. Jaquie pensó que el diente estaba sentenciado.

Cuando comenzó a dolerle al punto de tener que ir al dentista para que se lo sacaran, resultó que el diente estaba totalmente sano, como se lo confirmó el dentista, y hasta había recobrado su anterior color blanco.

Si bien este proceso le había causado mucho dolor, el diente se había autoreparado y después de que se curó, no se volvió a arruinar. Considerando que en general un diente ennegrecido ya puede darse por muerto, este es un extraordinario caso de regeneración dental.

Jaquie Davison opina que su milagrosa curación dental se debe en parte a la ingestión de grandes cantidades de brotes de poroto mungo (también conocido como judía mungo o soja verde, el nombre científico es vigna radiata), sobre los que ha leído que ayudan a los dientes a autoregenerarse. Agrega que sus encías están sanas y de color rosado.

Se puede pensar con acierto que la recuperación dental (parcial) también se debió a la gran cantidad de vitaminas A y D, al igual que a otros nutrientes en su dieta.

Lo que es muy digno de destacar es que los dos dientes causaban el dolor o la molestia mientras en realidad se estaban regenerando, lo cual arroja nueva luz sobre las posibles causas del dolor de muelas y dientes.

Notas al pie:

1 Para más detalles ver, por ejemplo Gerson Diet for Cancer [La dieta Gerson contra el cáncer].

2 Esto es muy común: la trepanación con torno y la obturación con amalgama pueden provocar la muerte de la pulpa o del nervio (ver Como el torno y las obturaciones pueden dañar los dientes.

3 Cancer Winner: How I Purged Myself of Melanoma, by Jaquie Davison.

4 Leer por ejemplo la doctora Hulda Regehr Clark en “Horrores de la odontología con metal” en inglés o en portugués.

Curación natural de los dientes