1. El trepanado y la obturación de dientes: consideraciones generales y objeciones

Los dentistas no hacen nada (o casi nada) para curar realmente los dientes. Más bien aumentan el peligro para los mismos, debilitándolos primero al trepanar y después al rellenarlos con materiales artificiales (ver abajo las numerosas razones).

Una obturación por lo general no detiene la caries del diente y, una vez rellenado, se necesitan más tratamientos y obturaciones (a menos que usted decida “enterrar” a todos los dentistas y arreglárselas usted mismo[1]).

La amalgama y las resinas compuestas solo “reparan” el diente por un tiempo, porque no hay un material que pueda proteger el diente contra nuevas caries durante toda su vida útil. El acto diario de masticar ejerce una gran presión sobre el diente y el relleno, cualquiera de ambos puede desarrollar (micro)fisuras bajo dicha presión.

En suma: es muy probable que hacerse arreglar un diente sea el primer paso para terminar perdiéndolo.

2. El trepanado daña/puede matar el diente y producer fracturas en el hueso

Sobre daños al diente, ver Daños a la pulpa (nervio interior), irritación, inflamación/infección y muerte.

Trepanar produce sin dudas fisuras en el hueso, creando así un excelente escondite para las bacterias, que pueden proliferar, llegándose así a la infección de las cavitaciones (ver "cavitaciones - huecos en el hueso de la mandíbula o del maxilar" en Inglés o en portugués.

3. Preparar un diente para la obturación elimina partes sanas del diente.

Para colocar un relleno y fijarlo con seguridad, el dentista tiene que sacar con el torno parte de la estructura sana y de esa forma obtener un buen anclaje. Cuando se renueva la amalgama (ver el próximo punto), hay que sacrificar más estructura dentaria sana para preparar la cavidad.

4. Las amalgamas normalmente tienen una vida útil corta.

En efecto, un estudio de 1993 de Monika Sinha analizó los registros de tratamiento de unos 18.000 pacientes y cientos de dentistas determinaron que en uno de cada tres casos tenían que intervenir nuevamente a lo sumo a los tres años, ya sea con otro arreglo, una corona o hasta una extracción dental. Los rellenos fallan debido a cambios en la reparación, el diente o la unión entre ambos.

Ningún relleno dura para siempre.* Las obturaciones de oro, cuando se las prepara con todas las precauciones, se dice que pueden durar hasta 30 años (en comparación con rellenos de oro de segunda clase “Class II gold”, de los que, según un estudio, el 50% dura a lo más 7 años).

Como se menciona arriba en 3), cuando se reemplaza el relleno hay que sacar más estructura sana, hasta que, después de varias veces, se pierde el diente.

*aunque hay algunas excepciones – incluso entre los materiales menos estables, ya que conozco a una persona que ha llevado las mismas amalgamas durante 35 años (y así seguirá) en la muela del juicio. Y he visto a otra persona que dice haber conservado el mismo relleno por 20 años, sin mostrar signos de desgaste.

5. La contaminación bacteriana adyacente y por debajo de las obturaciones causa nuevas caries (“secundarias” o “recurrentes”).

En la unión entre la obturación (aún de las “mejores”) y el resto del diente/ la dentina que queda, es inevitable que haya un microespacio. Este lugar puede ser entonces colonizado por el Estreptococo mutans y no se lo puede eliminar cepillando*.

Esta bacteria cariogénica aumenta el riesgo de caries y puede cariar por debajo. Este proceso de infiltración es propiciado por el fenómeno normal de expansión y contracción de la obturación (ver número 6 abajo).

La caries en el borde de una obturación o corona es de diagnóstico tan frecuente que tiene nombre propio: “caries secundaria o recurrente”. La caries secundaria es la causa más frecuente de fallas del arreglo y su consiguiente reemplazo puede considerarse el mayor problema del paradigma de la obturación.

Análogamente, muchas veces las obturaciones tienen que reemplazarse debido a la contaminación por debajo de las mismas. En efecto, la razón principal para los tratamientos de conducto (que consisten en matar el diente sacándole la pulpa) es la recurrencia de la bacteria por debajo de la obturación.

Esto es resabido, pero la mayoría de los dentistas siguen obturando. Cuando el alimento logra llegar a las bacterias (ver como ocurre esto en el primer párrafo), esto mata el diente.

* pero es probable que se pueda lograr con la clorehexidina antibacteriana (ver chlorhexidine en Inglés o clorexidina en portugués) y también mediante los enjuagues anticariogénicos con xilitol.

6. Dilatación y contracción de las obturaciones.

Amalgama

Las amalgamas de plata se dilatan con el tiempo y, de hecho, pueden quebrar el diente. Los doctores Graeme y Lilian Munro-Hall escriben que “todos los dientes obturados con amalgama están quebrados; sin excepción”. Para saber acerca de otras posibles consecuencias, ver abajo Obturaciones/coronas que no encajan bien.

Resinas compuestas

Las obturaciones compuestas se encogen. Los intersticios creados por este encogimiento propician la contaminación bacteriana (ver el número 5 abajo). Este tipo de obturaciones puede provocar fisuras superficiales del diente ya desde el proceso inicial de endurecimiento.

(Un lector me dijo que uno de sus dientes obturado con resina se quebró en dos después de un tiempo, de adelante hacia atrás y hasta la base.)

Las diferencias en los coeficientes térmicos de dilatación del diente y del material de relleno.

El coeficiente de dilatación térmica es un número que indica el cambio de tamaño de un objeto cuando se lo somete a un cambio de temperatura (normalmente los materiales se expanden con el calor y se contraen con el frío). La comida introducida en la boca puede variar su temperatura hasta en unos 70° centígrados (158° Fahrenheit).

Mientras que los dientes naturales tienen un coeficiente de dilatación térmica “natural” según la temperatura, el mismo coeficiente varía bastante con los materiales artificiales agregados a la boca. En otras palabras, cuando se introducen alimentos fríos o calientes, tanto el diente como la obturación se dilatan o contraen, pero en diferentes grados (y la variación puede ser muy grande).

Esto (también) favorece la formación de microfisuras en la parte de diente que queda y muy probablemente en el relleno.

Cualquier tipo de fisura propicia las filtraciones y el posterior desarrollo de caries dentales.

7. Las obturaciones provocan corrosión, abrasión, disolución y fugas de gases, llevando a la emisión de productos y sustancias extraños, a veces con efectos tóxicos.

No solamente los alimentos, sino todos los materiales sufren cambios en las severas condiciones de la cavidad bucal, provocando la emisión de algunos de sus componentes, que después son absorbidos por el organismo.

Obturaciones de metal

Hoy en día se usan más de 1000 aleaciones* dentales (a ninguna se le han hecho tests de seguridad). Según la ley de Faraday, “cuando metales diferentes están sometidos a un medio húmedo, el metal menos precioso se desprende”. En otras palabras, estas aleaciones dentales se erosionan y emiten iones de metal a la boca (formando depósitos en dientes y encías) y al resto del cuerpo (ya que se los va tragando).

Esto es especialmente peligroso en el caso de las amalgamas que desprenden mercurio. Otras, como el níquel (de metales no preciosos como acero inoxidable), pueden ser antígenos (estimulando así la producción de anticuerpos).

Hay una larga lista de efectos posibles para la salud (hasta la muerte) que pueden atribuirse al níquel en "Los posibles riesgos de los tratamientos de ortodoncia" en inglés (buscar "Metal poisoning from orthodontic brackets/retainers" [“Intoxicación debida a aparatos de ortodoncia/retenedores”]) o en portugués (buscar "Envenenamento metálico causado por aparelhos dentários/retentores").

En general, el daño provocado por los metales dentales y sus óxidos puede ir del daño orgánico, como por ejemplo la enfermedad de Bechterev para el nervio dañado y “trastornos de la conciencia”.

Algunos ejemplos específicos de cómo los metales empleados en odontología pueden afectar su salud:

El iridio que contienen muchas aleaciones con oro reduce la capacidad de combinarse con el oxígeno de los eritrocitos (glóbulos rojos), de modo que disminuye el oxígeno disponible para el organismo.

De forma parecida, el tóxico galio, presente en las aleaciones hechas de metales no preciosos, puede causar depresión al bloquear el oxígeno de los glóbulos rojos.

El paladio puede provocar muchos desórdenes, sobre todo daño a la mucosa del tracto respiratorio superior y del tracto urogenital, y efectos similares se han observado al respecto del titanio.

Un ejemplo de los efectos del paladio en la salud se encuentra en un libro de Erika Herbst Die Heilkunst von Morgen [El arte del curar del mañana]) que sufrió durante muchos años de una intoxicación no diagnosticada, debido al paladio de las obturaciones de oro.

Entre otros, sus síntomas incluían constantes estornudos y una incesante picazón cutánea de la parte superior del cuerpo – los intentos del cuerpo de tratar de deshacerse de la toxina.

(Para saber más sobre el paladio, ver "El dr. Klinghardt acerca de la toxicidad dental" en inglés y en portugués, y sobre el titanio, ver las historias en "Los potenciales riesgos de la cirugía de implantes" en inglés o en portugués.

Por añadidura, la saliva constituye un “baño de sal”, de modo que varias de las obturaciones metálicas pueden generar electricidad medible (como en una pila- galvanismo dental), o formar una estructura electromagnética artificial que afecta el sistema de los meridianos (energéticos) del cuerpo.

Pocos dentistas hacen un test de seguridad, como el test MELISA, para ver si la combinación de metales que planean usar puede tener un impacto negativo en la salud del paciente.[5]

* Según el diccionario de la Real Academia Española, una aleación es un “Producto homogéneo, de propiedades metálicas, compuesto de dos o más elementos, uno de los cuales, al menos, debe ser un metal.”

Resinas compuestas

Las obturaciones de resinas compuestas son poco resistentes al desgaste y mediante la emisión de gases, la disolución y/o abrasión de resinas acrílicas pueden emitir muchas sustancias alergénicas, tóxicas y hasta carcinógenas, incluso compuestos estrogénicos (BPA o bisfenol A) a la saliva del paciente (lo mismo puede suceder con las bases de dentaduras).

La abrasión se exacerba cuando se aprietan o hacen rechinar los dientes (ver Dental glossary: bruxism [Glosario dental: Bruxismo] y "Cura del bruxismo" en inglés o en portugués).

8. Los cementos dentales pueden ser tóxicos y dañar los dientes (acidez, infiltración, caries y muerte del diente)

Los cementos vienen de muy distintos tipos (de zinc, policarbonato, cementos compuestos y muchos más), se usan en numerosas aplicaciones dentales (revestimiento de una cavidad, aislación bajo obturaciones de metal o cerámica) y ayudan a fijar el material de relleno al esmalte o la dentina.

Todos los cementos dentales permanentes desprenden flúor[2], que es tóxico. Por ejemplo, el cemento Viviglass especifica que su producto “desprende flúor constantemente”. La marca Fugi Triage se jacta de que su cemento “desprende 6 veces más flúor que cualquier otro cemento de vidrio ionómero”.

Por añadidura, muchos cementos temporales están aromatizados y saborizados con ésteres genéticamente modificados y hechos para durar, como lo son los cementos que emiten fluoruro. (Un visitante del sitio escribió que los cementos menos tóxicos y que también emiten menos flúor parece ser RelyX Unicem. “Si hay otros que tengan poco fluoruro, los desconozco.”)

Los cementos dentales también emiten bisfenol A glicidil metacrilato, (BIS-GMA) u otras sustancias químicas, o son ácidos/acidificantes.

Según los dentistas Munro-Hall, los viejos tipos de cementos dentales “causan menos problemas de naturaleza sistémica que los tipos nuevos, pero los viejos son más ácidos y pueden hacer que los dientes se vuelvan sensibles o hasta ocasionar su muerte.”

Además, los cementos pueden disolverse gradualmente (una propiedad menos pronunciada, sin embargo, en los adhesivos compuestos), con la consiguiente infiltración de la obturación y una nueva caries que empieza a formarse por debajo. Este proceso de formación de la caries secundaria, que suele ser bastante rápido, parece hacerse más lento en el caso de obturaciones de metal y probablemente se deba a la naturaleza tóxica de la aleación metálica empleada, que por lo menos en forma temporal inhibe el crecimiento de las bacterias.

Como los dientes también se nutren desde adentro y a través de la saliva, la alimentación de una persona influye también en la rapidez de la formación de la caries por debajo.

9. La pulpa (nervio interior) también puede quedar dañada o irritarse: inflamación o infección de la pulpa (y hasta del hueso), con probable muerte de la pulpa.

Durante el trepanado y obturado, el diente está sometido a un trauma mecánico y químico que puede en primer lugar inflamar y después matar la pulpa y por consiguiente el diente. El daño a la pulpa dental y su muerte pueden ocurrir por diversas causas.

a) El trepanado a alta velocidad

La elevada velocidad del trepanado crea fracturas microscópicas y daña los túbulos. Cuando se saca el esmalte y se crean microfisuras en la dentina, a menudo se daña el nervio interno, matando el diente a largo plazo debido a la muerte del nervio. (En esta imagen de alta magnificación [inglés o portugués] puede verse como el trepanado a alta velocidad puede dañar de hecho estas estructuras de filigrana.)

b) Trepanado muy rápido

“Ir más allá del límite de velocidad” (p. ej. durante los preparativos para un puente* o corona) genera demasiado calor. (La autora Rosemarie Mieg escribe que para colocar una corona, hay que limar el diente por 20 minutos para evitar el sobrecalentamiento y la consiguiente muerte de la pulpa.)

* Ver Riesgos y complicaciones de llevar un puente dental.

c) Excesiva remoción de esmalte

El dr. Graeme Munro-Hall escribe “aunque no siempre, la remoción de esmalte y la producción de microfisuras en la dentina a menudo dañan el nervio interior. Este daño puede causar la muerte del nervio y lentamente, durante años, permitir que surjan infecciones. Esta infección puede extenderse del diente al hueso y causar problemas agudos, dolor y abcesos, al igual que infecciones crónicas indoloras en el diente y el hueso.

El sobrecalentamiento del diente durante el trepanado pueden crear las mismas condiciones también para el nervio o pulpa. Todas las infecciones crean una carga tóxica... cuanto más esmalte se deja al preparar un diente para una corona o puente, mayores son las chances de que el diente sobreviva... La corona debería ser la última... y no la primera opción.”

Las carillas dentales también pueden matar la pulpa del diente (porque se tiene que sacar más de la mitad del esmalte dental).

d) Obturaciones o coronas

pueden causar inflamación del nervio, llevando a que el dentista tenga que matar el nervio. De hecho, no es infrecuente que la corona provoque la muerte de la pulpa. La muerte de la pulpa después de colocar una corona es la principal razón para su posterior extracción. Compárese b) y c) más arriba y el mal ajuste de obturaciones o coronas más abajo.

e) Desgaste con ácidos

Los dientes se tienen que desgastar con ácidos para permitir que las obturaciones se adhieran a la estructura sana del diente. Esto también permite que la bacteria penetre en el interior del diente, donde pueden provocar inflamaciones graves.

f) Adhesivos

Los sistemas de adhesión empleados para unir el material al diente pueden dañar y hasta matar la pulpa.

g) Materiales de restauración

como las resinas compuestas pueden irritar/dañar el nervio (la pulpa). Cuando el trabajo no se hace con suficiente cuidado, el ácido combinado con el material de restauración puede tener un efecto tóxico que lleva a la muerte del diente.

h) Vibraciones del torno / manipulación de instrumentos dentales

Las vibraciones del torno pueden matar la pulpa del diente. Incluso otras herramientas empleadas por los dentistas pueden dañar de tal forma que se llega a la necrosis de la pulpa.

10 El trepanado ayuda a las bacterias cariogénicas a penetrar muy adentro del diente

...y mucho más rápido de lo que podrían penetrar por su cuenta para destruir el diente (suponiendo que el paciente no haga nada y su organismo no lo detenga antes). Según el autor, el dr. Lars Hendrickson, aún cuando no se haga nada para detener el progreso de la caries, nunca se pierde un diente tan rápido como cuando se le pide ayuda al dentista.

La caries dental en adultos tiende a extenderse muy lentamente, de modo que en general no hay peligro de equivocarse al decirlo.

11 Las obturaciones de metal absorben y re-emiten microondas.

Según el especialista Barrie Trower, todas las obturaciones de metal, ya sean amalgama, oro o implantes de titanio[4] en la boca (de hecho cualquier metal en el cuerpo) absorbe microondas y las emite nuevamente al cuerpo, normalmente a una longitud de onda levemente diferente, que puede causar un serio efecto de calentamiento interno. El sufrir de hormigueo (parestesia) a menudo tiene su causa en esto.

12 Los compuestos dentales y los sistemas de adhesión pueden dañar las encías.

13 Los ingredientes de los compuestos dentales favorecen a las bacterias

Las resinas compuestas contienen ciertos ingredientes que facilitan la adhesión de las bacterias al diente y al borde de la encía. La ya mencionada caries secundaria que se desarrolla en el borde del diente se encuentra principalmente en obturaciones de materiales compuestos. Algunos compuestos en base a resinas hechos de TEGMA parecen favorecen el desarrollo bacteriano, causando así más caries debajo de la obturación.

14 Los materiales y los cementos de los arreglos dentales pueden emitir radioactividad de baja intensidad

Algunos tipos de obturaciones (por ejemplo la cerámica dental [conocida como “porcelana”] empleados en coronas, puentes o carillas), al igual que los cementos, emiten radioactividad de baja intensidad. Por ejemplo, la ISO (Organization for Standardization / Organismo Internacional de Normalización) permite un valor máximo de 1.0 Bq/g para los materiales usado en arreglos dentales (ver norma ISO 6872).

15 Miscelánea de los riesgos y peligros observados en el trepanado y la obturación (inclusive la muerte en el sillón del dentista)

Los riesgos de la anestesia (inyecciones dentales de rutina)

La aplicación de anestesia local ha causado daños nerviosos permanentes e irreparables (como por ejemplo al nervio lingual y al nervio inferior alveolar, insensibilidad y pérdida del gusto), neuralgias del trigémino y hasta parálisis facial permanente.

Las inyecciones dentales pueden causar una peligrosa infección de la cavitación (hueco) en el hueso de la mandíbula o del maxilar (ver Cavitation infection o Cavitações dentárias e infecções de cavitação).

Los efectos colaterales de las anestesias pueden incluir reacciones alérgicas (hasta shocks alérgicos), ronquera, dificultades crónicas para tragar, náusea y emesis (vómito), por no hablar de la muerte en el sillón del dentista (sí, por ejemplo, una búsqueda en internet permite saber que el número estimado de personas que mueren así en Alemania es de alrededor de 1000).

Las radiografías dentales y el cáncer

Las radiografías dentales tienen un rol importante en el cáncer de tiroides y otros cánceres (ver más en "Radiación ionizante de las radiografías dentales y aumento del riesgo de cáncer de tiroides" en inglés o en portugués).

Obturaciones y coronas que no encajan bien

Mucho más de lo que se supone, las obturaciones o coronas que encajan mal producen problemas de mordida (mala oclusión), haciendo que el diente se vuelva sensible al dolor, o bien provocando dolor de cuello y espalda, zumbidos (he leído el caso de un francés que después de años de sufrir de un zumbido intenso – tinnitus – logró curarse cuando le arreglaron la mala oclusión, producto de una obturación mal hecha), al igual que migraña y problemas para dormir (despertándose una y otra vez por el dolor cuando la boca se cierra involuntariamente).

(Sobre coronas, ver b), c) y d) al igual que las páginas específicas dedicadas a los "Riesgos y complicaciones de la colocación de coronas" en inglés o en portugués.)

Efectos sobre los tejidos adyacentes

Los dientes y encías adyacentes también pueden dañarse, el trepanado puede afectar a la membrana mucosa, la lengua y el tejido de los huesos (ver arriba el número 2: “Fracturas de hueso”).

Alergias, infecciones, sepsis

Pueden producirse alergias o hipersensibilidad como respuesta a los productos químicos empleados por el dentista (por ejemplo los desinfectantes). Puede incluso producirse un estado inflamatorio de todo el cuerpo.

Enfermedades periodontales

Pueden provocarse problemas de encías y hasta pérdida de dientes.

La muerte en el sillón del dentista

A que algunas personas, incluso niños, mueran en lo del dentista (p. ej. al recibir la anestesia, ver arriba) también contribuye el hecho de que en muchos consultorios parece que faltan el equipamiento necesario, los medicamentos y las guías en caso de emergencia para saber cómo actuar ante una urgencia (p. ej. defibriladores, monitores de los signos vitales, kits de medicamentos de emergencia y oxígeno portátil) y/o la capacidad y entrenamiento para actuar en estos casos y manejar los aparatos, por lo cual no se puede dar asistencia vital, resucitación cardiopulmonar y lo que fuera necesario para salvar la vida.[3]

Nos da qué pensar, porque los dentistas ganan lo suficiente y bien podrían invertir en estos “accesorios”.

Update April 2013: One of the more recent (publicised) cases involves a 24 year old US-American who died after undergoing "routine" dental surgery to remove his wisdom teeth (see www.dentistrytoday.info/content/25-year-old-dies-due-complications-during-third-molar-surgery - yes, he was 24, not 25 as the article says).

16 El ultimo punto, pero no el menos importante – los diagnósticos de los odontólogos son más errados que acertados

Ver “Diez dentistas - diez diagnósticos: estudios sobre los malos diagnósticos, o sobre la calidad, honestidad y reproducibilidad de los tratamientos dentales" en inglés y en portugués, y "¿Los diagnósticos y tratamientos de su dentista son honestos y reproducibles o están influenciados por intereses económicos?: Más datos sobre honestidad y calidad de las decisiones sobre tratamientos odontológicos" en inglés o en portugués.

Notas al pie

1 Ver Consejos sobre qué hacer cuando no se puede o no se quiere ir al dentista.

2 Ver The harmful effects of fluoridation: fluoridated water and toothpaste damage teeth and body [Los efectos perjudiciales del flúor: el agua y los dentífricos con flúor dañan los dientes y el organismo].

3 Otros tratamientos dentales que conducen a la muerte de pacientes en "Extracciones dentales: daño potencial y peligros (inclusive la muerte)" en inglés o en portugués, "Tratamiento de conducto: complicaciones posibles (a corto plazo), incluso daño cerebral irreversible y muerte" en inglés o en portugués, y "Daños potenciales de la cirugía de implantes dentales, desde fallas del implante hasta daño nervioso irreparable" en inglés o en portugués.

4 Ver "Daños potenciales de la cirugía de implantes dentales" en inglés o en portugués.

5 Información sobre el test MELISA en "El dr. Klinghart sobre la toxicidad dental" en inglés o en portugués.

Curación natural de los dientes